las casas como trincheras

Después de un final de 2021 muy movido me fui unos días a tomar sol a la playa para reponer energías. En la sombrilla de al lado me encontré con Euge Viñes y entre chapuzón y chapuzón nos pusimos a charlar un poco sobre la maratón de cosas que pasaron en La Plata en diciembre, ya casi con el pan dulce y las garrapiñadas encima. Euge estuvo en la edición Cero de la feria de arte Plateada y me contó que la vivió bien desde adentro en Ramos Generales, una de sus casas refugio en este lío.

un río que es más que río

Entre la locura de los cierres de tareas y los encuentros de fin de año, me hice una pausa y me fui para el río. Quería hacer otra cosa: no tanta compu ni ipas con papas fritas… quería verde, descansar bajo un árbol, sentir los pies en el agua. Así que con unas amigas nos fuimos para Los Talas en Berisso. Allí se llevó a cabo un festival súper piola y enorme… Encontré bocha de gente comprometida con la protección del ambiente, los territorios costeros y los humedales: ¡Que sea ley! También me crucé con Paula, que andaba en una movida similar a la mía y me contó algunas de las maravillas que conoció en este evento sobre el Río de La Plata.

una red donde caer

Hace unos días estaba comiendo pizza en Bacci y me crucé con Sata, una madrileña que está de visita en el país y la ciudad. Resulta que anduvo todo el finde recorriendo Plateada, una feria de arte contemporáneo que armó un circuito con muchas actividades en diferentes galerías y espacios de exhibición locales. Me quedé entusiasmada e intrigada en igual medida, ¿una feria de arte contemporáneo en La Plata? ¡Qué emoción!, ¡nunca vi ninguna! Pedimos otra birra y le dije a Sata que me cuente un poco sus impresiones sobre el evento.

una orilla y muchos ríos

Hace poco me volví a cruzar con Anahí en Rosario. Me contó que andaba muy entusiasmada con la residencia de Pequeña biblioteca en América Elda Nancy. ¿Cómo es eso?, le pregunté, ¿una biblioteca dentro de otra biblioteca? ¡Claro que sí! América tiene un corazón enorme, una casa hermosa y un jardín abierto a los encuentros y abrazos. En septiembre tuvo lugar una activación de la que participó DJ Book con su arte nuevo de leer libros. Durante la jornada hubo oportunidad de acercarse, mirar, tocar y leer las publicaciones en exhibición y también participar de rituales colectivos de lectura.

el derrumbe que nos rodea

Hace varias noches que me cuesta dormir. Me enganché con Nuestra parte de noche, un novelón re oscuro de Mariana Enríquez, y ando soñando cosas raras. Se lo comenté a Mari y me dijo que ella estaba igual, pero porque no podía parar de pensar en las pinturas de Amanda Tejo Viviani. Hace unos días sacó turno, fue a la muestra en NN y quedó prendida de ese mundo febril hecho de noche, perros, velas, ojos, espejos y rojo sangre. Me pareció que tenía que exorcizar algunos demonios así que le propuse que se pusiera a escribir. Con un aullido me respondió que sí y en una madrugada me llegó este texto y unas fotos.

atacarnos en otras sensibilidades

Volvía del super con los víveres sin sanitizar y al pasar por la plaza noté algo raro: mucha gente atenta a sus auriculares, varixs mirando para el mismo lado, unas chicas observando a un repartidor como si imaginaran su vida. Después noté que algunxs no tenían barbijo: uno que tocaba la guitarra y cantaba en voz alta, otra que bailaba muy concentrada en su propia música. Me quedé chusmeando de lejos para entender qué pasaba y de golpe… aplausos, un montón de aplausos. Resulta –me contó Flo, puñito mediante– que se trataba de Mi parte es todo, una obra de teatro escrita y dirigida por Braian Kobla. Me dijo que antes de ir no tenía ni idea de qué se trataba, solo había reservado la entrada por Instagram y le habían mandado un audio por Whatsapp. Estrenada en octubre de 2020, la obra sorteaba las restricciones a las actividades artísticas y culturales y presentaba como emplazamiento un espacio tan cotidiano –y de pronto tan extraño–. Todo transcurría entre personajes camuflados con vecinxs, habitués de la Plaza Rivadavia y un audio que acompaña sus derivas e historias. Me quedé con intriga y le pedí que me contara un poco más.

la denuncia de los trapos

A Juli la conocí en el bosque platense. Yo recolectaba hojas de ginkgos. Ella acompañaba a mujeres triperas que son parte del área de género del club. Nos quedamos hablando un rato largo de bocha de cosas: el Diego, el feminismo en el fútbol, la Copa América pandémica, las recientes manifestaciones por el día del orgullo LGTBIQ+ en varios partidos y la bandera de luces que la UEFA no dejó mostrar afuera de un estadio en Múnich. También comentamos que hace unos días, en Uruguay, ante la muerte del represor José “Nino” Gavazzo, el club Villa Española salió a la cancha con una bandera que decía “Ni olvido ni perdón” y el jugador Bigote López llevaba puesta una remera en la que se podía leer “Te fuiste sin hablar COBARDE”. Resistir a pesar de la adversidad, desplegar tácticas astutas en la cancha que el poderoso organiza… Mi cuerpx conectó ideas y la invité a recorrer el proyecto que Leonel presentó en el MAM.

seducción de vidriera

Hace unos años que existe Súbita, en un local que no tiene el número en la puerta y si llamás a un remís tenés que indicar “sobre 44 entre 20 y 21, mano derecha bajando, al lado de un súper, una vidriera celeste”. Luego de algunas exhibiciones presenciales, y como estrategia pandémica, comenzó a activar muestras en la vidriera. Para no olvidar el fetiche de un afiche de papel también se hicieron pegatinas en el barrio porque si hay algo que a Súbita le interesa es el mundo gráfico platense. Juli, que es aliada del espacio, se fue caminando hasta el barrio La Loma para despejarse de tanta masa madre y selfie y nos comparte algunas de sus impresiones.

sacarle fotitos a todo

Surfeando el instagram, me crucé una y otra vez con los dibujos de Lucas Di Pascuale. Todos los posteos me llevaban a Los colores de los días, su última muestra en la galería cordobesa El Gran Vidrio. Encontré el anuncio de que Paula coordinaría una actividad en el marco de la exposición y, sin dudar, le escribí para que me contara sobre esas salas llenas de dibujos.

la biblioteca es el paisaje

Me tomé el micro a Rosario –en realidad, me colé en una encomienda– para sumarme a la Biblioteca y Archivo de Arte Contemporáneo América Elda Nancy. Ernestina me encontró hurgando entre los estantes y me invitó al patio a ver la muestra de fotos de Guido Leveratto. Nos quedamos charlando sobre litorales y paisajes mientras hojeábamos la investigación de Maxi Masuelli que salió editada en 2019 por Ivan Rosado. Entre gomeros y magnolias cantamos un bolero –que cumbiado por Gilda suena bárbaro– y comimos maníes esperando el invierno. Unos días después me mandó este texto.