el derrumbe que nos rodea

Hace varias noches que me cuesta dormir. Me enganché con Nuestra parte de noche, un novelón re oscuro de Mariana Enríquez, y ando soñando cosas raras. Se lo comenté a Mari y me dijo que ella estaba igual, pero porque no podía parar de pensar en las pinturas de Amanda Tejo Viviani. Hace unos días sacó turno, fue a la muestra en NN y quedó prendida de ese mundo febril hecho de noche, perros, velas, ojos, espejos y rojo sangre. Me pareció que tenía que exorcizar algunos demonios así que le propuse que se pusiera a escribir. Con un aullido me respondió que sí y en una madrugada me llegó este texto y unas fotos.

atacarnos en otras sensibilidades

Volvía del super con los víveres sin sanitizar y al pasar por la plaza noté algo raro: mucha gente atenta a sus auriculares, varixs mirando para el mismo lado, unas chicas observando a un repartidor como si imaginaran su vida. Después noté que algunxs no tenían barbijo: uno que tocaba la guitarra y cantaba en voz alta, otra que bailaba muy concentrada en su propia música. Me quedé chusmeando de lejos para entender qué pasaba y de golpe… aplausos, un montón de aplausos. Resulta –me contó Flo, puñito mediante– que se trataba de Mi parte es todo, una obra de teatro escrita y dirigida por Braian Kobla. Me dijo que antes de ir no tenía ni idea de qué se trataba, solo había reservado la entrada por Instagram y le habían mandado un audio por Whatsapp. Estrenada en octubre de 2020, la obra sorteaba las restricciones a las actividades artísticas y culturales y presentaba como emplazamiento un espacio tan cotidiano –y de pronto tan extraño–. Todo transcurría entre personajes camuflados con vecinxs, habitués de la Plaza Rivadavia y un audio que acompaña sus derivas e historias. Me quedé con intriga y le pedí que me contara un poco más.

la denuncia de los trapos

A Juli la conocí en el bosque platense. Yo recolectaba hojas de ginkgos. Ella acompañaba a mujeres triperas que son parte del área de género del club. Nos quedamos hablando un rato largo de bocha de cosas: el Diego, el feminismo en el fútbol, la Copa América pandémica, las recientes manifestaciones por el día del orgullo LGTBIQ+ en varios partidos y la bandera de luces que la UEFA no dejó mostrar afuera de un estadio en Múnich. También comentamos que hace unos días, en Uruguay, ante la muerte del represor José “Nino” Gavazzo, el club Villa Española salió a la cancha con una bandera que decía “Ni olvido ni perdón” y el jugador Bigote López llevaba puesta una remera en la que se podía leer “Te fuiste sin hablar COBARDE”. Resistir a pesar de la adversidad, desplegar tácticas astutas en la cancha que el poderoso organiza… Mi cuerpx conectó ideas y la invité a recorrer el proyecto que Leonel presentó en el MAM.

seducción de vidriera

Hace unos años que existe Súbita, en un local que no tiene el número en la puerta y si llamás a un remís tenés que indicar “sobre 44 entre 20 y 21, mano derecha bajando, al lado de un súper, una vidriera celeste”. Luego de algunas exhibiciones presenciales, y como estrategia pandémica, comenzó a activar muestras en la vidriera. Para no olvidar el fetiche de un afiche de papel también se hicieron pegatinas en el barrio porque si hay algo que a Súbita le interesa es el mundo gráfico platense. Juli, que es aliada del espacio, se fue caminando hasta el barrio La Loma para despejarse de tanta masa madre y selfie y nos comparte algunas de sus impresiones.

espacios plateados de supervivencia

Nos enteramos de que la galería Ramos Generales de La Plata cumplió cuatro años. Es algo para celebrar: los espacios culturales en la ciudad solían durar mucho menos. Hablamos con Pablo, que los estudió en profundidad, para que nos contara cómo vivieron el contexto pandémico, que transformó muchísimos aspectos de nuestras formas de producir y consumir y se llevó puestas nuestras relaciones sociales y la circulación por el espacio público. ¿Qué sucede con el trabajo de los espacios culturales de La Plata?

paraíso sudaca

Ciudad de La Plata, avenida 44 entre 20 y 21: una pileta en la vereda en plena noche de verano. Entre la gente veo a una chica que se descalza para mojarse los pies con el agua que queda mientras se vacía. Es la China, que me cuenta que un rato antes había llegado control urbano exigiendo que la desarmaran a pedido de unes vecines. Charlamos un poco sobre Súbita, un espacio nuevo en el circuito platense y sobre “Paraíso Fi$cal”, una muestra colectiva organizada por Juan Simonovich que abre las puertas a un edén pagano, de ojotas y pelopincho.

una Manera de estar

Durante octubre las tijeras son las protagonistas en Cösmiko galería club de La Plata. Mane Carreira, una de las peluqueras más salvajes de la ciudad, presenta “Sabiduría trava saber revolucionario”, trabajos de corte y confección, una serie de collages. Noel está estando por ahí y nos trae una reseña que sobrevuela los trozos de papel pegado para amasar la sabiduría de las tijeras.

la celebración

Un día antes del equinoccio de primavera, en la biblioteca Osmiornica que late dentro de Laberinto Casa Club, presentamos la boba #06 “¡La astrología ha muerto! ¡Viva la astrología!”. Entre oráculxs, presentadorxs y amigxs se armó un largo e intrincado recorrido de discusiones y lecturas. Cande estuvo atenta, escuchó, anotó, opinó y brindó. Aquí un escrito que recupera algo de su intervención y de las demás voces que dieron vueltas por el laberinto.

siempre bauhaus, nunca inbauhaus

El 20 de septiembre se inauguró en el Museo Provincial Emilio Pettoruti la exhibición “Bauhaus archivos locales”, una muestra que traza líneas de contacto entre experiencias locales y la escuela de la Bauhaus. Facu López recorrió las paradas de la muestra y nos comparte sus impresiones como arquitecto.

los intersticios de un tiempo no querido

cof

El viernes 9 de agosto las paredes de la Sala Microespacio del Museo Provincial Emilio Pettoruti se volvieron amarillas y negras. La sala empapelada con dibujos, preguntas y crónicas de actividades habla de una realidad que se esconde: la situación de los pibes privados de libertad. La muestra es de El Vendaval, un grupo donde pibes y talleristas, que no gustan hablar de “clase” sino de “hacer taller”, experimentan horizontalmente con el arte y construyen de manera colectiva. A Federico le llamó la atención el título de la exposición y escribió sus reflexiones.